Ir al página principal
   
ir

ir

Revista
Autores
Números


Sâdhana Pâda. Sutras 2.46 a 2.48
Yoga Sutra de Patañjali

 

 

Dentro del contexto del ashtanga yoga y, una vez explicados los yamas y niyamas, Patañjali empieza a presentar los dos miembros que, de una manera muy concreta, se trabajan en la práctica de yoga: âsana y prânâyâma, el trabajo con las posturas y la respiración.

Aunque todos los miembros de este método forman una unidad y han de estar siempre presentes, muy a menudo es más fácil empezar a trabajar con las posturas y la respiración. Este trabajo, si está bien realizado, inevitablemente nos conducirá, por un lado a mejorar nuestra actitud hacia lo que nos rodea y, por otro, hará crecer en nosotros la capacidad de concentración y meditación, las cuales culminarán en el conocimiento de nuestro propio ser.

Los aforismos que se refieren a âsana son tres y, en la manera de explicarlos, evidencian un método que el autor emplea a menudo. El primero explica la definición o cualidades de la postura, en el segundo nos indica como podemos realizarlos y en el tercero nos narra los frutos que conseguimos a través de su práctica.

 

2.46 sthira-sukham-âsanam

La postura es firme y confortable

La palabra âsana, traducida por 'postura', proviene de una raíz verbal -as que es muy rica en significados. Según el Diccionario Sánscrito-Catalán de Oscar Pujol âsana quiere decir 'sentarse', 'vivir', 'habitar', 'estar', 'existir', 'pararse'. Por tanto, en la postura encontramos la idea de permanecer en la postura, de estar presente en el cuerpo, de habitarlo, etc.

Patañjali dice que esta postura debe tener unas cualidades que son inseparables: sthira y sukha.

Sthira es un adjetivo derivado de la raíz verbal -sthâ. Sthâ quiere decir 'mantenerse firme', 'mantenerse de pie'. Como adjetivo significa 'firme', 'duro', 'sólido', 'fuerte', 'tranquilo', 'durable', 'permanente'.

Una de estas cualidades es, pues, la firmeza y estabilidad del cuerpo, sea cual sea la postura. Para conseguir esta firmeza y estabilidad se precisa estar atento, tener la mente presente en la realización de la postura.

De acuerdo con la etimología de la palabra vemos que también hay la idea de continuidad, es decir, el hecho de mantener la postura firme y estable durante un tiempo.

Junto a esta cualidad e inseparable de ella se encuentra sukha. Sukha es una palabra compuesta por -su y -kha. Su es un prefijo que quiere decir 'favorable', 'benéfico', 'agradable', 'bueno', 'conveniente', 'confortable'. Kha quiere decir 'espacio', 'cavidad'; en yoga se refiere al espacio de la conciencia, al espacio infinito. Sukha es, pues, placer comodidad, confort y evoca relajación en relación a las tensiones tanto físicas como psicológicas.

La postura de yoga es en definitiva el resultado de estas dos cualidades.

Sthira-sukha constituye una experiencia a la vez física y mental en cualquier postura. A veces sólo se tiene en cuenta el aspecto físico pero es también una situación psicológica y entonces la firmeza del cuerpo es reflejo de la firmeza mental como la comodidad en la postura refleja también la comodidad a nivel mental.

Debemos encontrar el equilibro entre estas dos palabras inseparables, las cuales tampoco se pueden separar de âsana. Âsana se puede entender como el hecho de sentir o tratar de provocar sthira-sukha y sthira-sukha como el resultado de un âsana realizado correctamente.

Hay un imagen que ilustra muy bien la noción de postura con estas cualidades. Es la imagen del dios Vishnu que descansa sobre los anillos de la serpiente Ananta, mientra ésta aguanta el universo en su cabeza. Los anillos de la serpiente simbolizan la comodidad mientras que el hecho de aguantar el universo con la cabeza simboliza la estabilidad la firmeza.

Krishnamacharya dice que una postura de yoga es el resultado de ir al fondo de uno mismo a fin de encontrar la estabilidad, la cual produce una continuidad de atención en la mente (sthira) y esto conduce hacia un cierto grado de bienestar a todos los niveles (sukha).

 

2.47 prayatna- shaithilya-ananta-samâpattibhyâm

El esfuerzo inteligente, la supresión de tensiones inútiles, la meditación en el infinito (conducen a sthira-sukha)

Como en el caso de sthira-sukha, prayatna-saithilya son dos términos inseparables que, juntamente con ananta-samappatti, describen el método que nos conducirá a la experiencia de sthira-sukha.

Este método consiste en un esfuerzo inteligente (prayatna), preciso, justo, bien adaptado, acompañado por una relajación de tensiones y de los esfuerzos inútiles (shaitilya). Esta relajación se produce porque el esfuerzo que hacemos es el justo, ni más ni menos, y se tiene que producir tanto en el trabajo de las posturas como en la respiración.

Esta experiencia nos conduce a la meditación (samapattl) sobre el infinito (ananta), a la armonía con el universo, a la sensación de que nuestro cuerpo y nosotros mismos nos fundimos en el infinito.

Ananta tiene diversos significados. Como adjetivo significa 'infinito'. Aliado de prayatna-shaitilya nos dice que esta experiencia no tiene límites y también que existen infinitas maneras de obtener o realizar esta experiencia. Evoca la idea de que la postura no es un fin en sí misma sino una experiencia que no finaliza nunca. También significa prâna y aquí se encuentra la idea de continuidad de la vida y también la idea de respiración.

Y ananta también es el nombre de la serpiente cósmica sobre la que descansa el dios Vishnu de lo cual ya se ha hecho mención anteriormente.

Esta palabra también evoca la infinidad de resistencias que deberemos vencer, la gran cantidad de técnicas que tenemos a nuestra disposición, la variedad de ritmos respiratorios, etc que podemos utilizar para poder alcanzar la experiencia de sthira-sukha.

La realización de prayatna-shaitilya implica vinyasa en todas sus distintas formas (especialmente Vinyasa-krama); implica âsana y pratikriyâsana; implica la utilización del sonido en la práctica; también la utilización de la respiración, si es preciso con ritmos en las posturas; la práctica de bhâvana, etc.

En un sólo aforismo Patañjali nos describe el método clásico para la realización de la postura, método que para su perfecta realización pide una gran interiorización.

 

2.48 tatah dvandva-anabhigbâtah

Entonces no nos perturban los pares de opuestos

Este aforismo nos describe los resultados de la práctica de los dos anteriores, es decir del dominio de la postura.

Dvandva significa 'pareja', 'par de opuestos'. Simboliza los contrarios, los opuestos que se encuentran en el universo y en nuestra vida y a los que nos debemos habituar: frio/calor, éxito/fracaso, movilidad/inmovilidad, etc.

Anabhighâta significa 'no estar perturbado', 'invulnerabilidad' .

Nuestra vida está llena de cambios y de situaciones en las que debemos vivir y que, a menudo, van de un extremo a otro. En este aforismo nos dice que con el dominio de la postura no nos sentiremos perturbados en ninguna situación de nuestra existencia, lo cual no quiere decir que seamos insensibles sino más bien que conseguiremos una gran paz y estabilidad interior que nos llevará a tener la reacción apropiada frente a cualquier situación en la que nos encontremos.

Pistas para reflexionar:

a) ¿Cómo realizo en la práctica de ásana las cualidades de firmeza y confort? ¿Yen la vida cotidiana?

b) ¿Qué significa para mí la pr.práctica de posturas? ¿Un fin en sí mismo o un camino de transformación?

c) ¿Qué estrategia empleo a fin de realizar un esfuerzo inteligente en mi práctica?

d) ¿Tengo en cuenta la respiración dentro de la práctica? ¿De qué manera?

e) ¿Qué pares de opuestos me afectan más?


Montserrat Serra 
Enviar correo

Artículo cedido por la autora. Publicado en la revista de AEPY.
Montserrat Serra Fort. Formadora de profesores de la AEPY

 

 
Ir hacia arriba